Los Pre-Fantasmas de Oscar Hahn

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http://issuu.com/diarioelcentro/docs/temas_21-10-2012 (Pág. 16)

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Galardonado con el Premio Nacional de Literatura 2012, este poeta a quien se le ha espetado que tiene algo de mago, nos revela en libros como “Mal de amor” aquello que se oculta en un mundo que no está a nuestro alcance

El poeta Oscar Hahn, nacido en Iquique en 1938, ha cultivado una forma de escribir que aborda los temas universales que siempre han acompañado al hombre. Su obra está cruzada por el azar, a través de encuentros fortuitos o anecdóticos que han nutrido su poesía. Un ejercicio que practica desde su primer encuentro con ciertos cantos del siglo XV, principalmente al descubrir obras anónimas como “La danza de la muerte”, poema que marcaría buena parte de sus trabajos.

Fascinado por esas formas métricas, le atraen igualmente el sonido y la canción de esos poemas. “La danza de la muerte” en este caso, es una canción donde la muerte invita a danzar a reyes y plebeyos, sin distingos de género ni de clase, elementos que aunque manifestados en términos coloquiales, no dejan de ser audaces e irreverentes.

En su libro “Flor de enamorados”, publicado por primera vez en 1984, Oscar Hahn reescribe una obra anónima -también del siglo XV-, siguiendo un ejercicio que en poesía tiene una larga tradición. El escritor toma poemas antiguos y los recompone para que vuelvan a tener vigencia, en un trabajo de artesano que él mismo espera sea continuado por otros en el futuro, de tal suerte que la poesía no deje nunca de reescribirse.

Los libros “Esta rosa negra” (1961) y “Arte de morir” (1977) tratan con marcada persistencia el tema de la muerte. Un tópico que retornará bajo una forma nueva en su libro “Mal de amor” (1981), sobre el cual el poeta ha dicho que los primeros versos que escribió para ese poemario no están al comienzo, como pudiéramos imaginar. Más bien aparecen hacia el final, en un poema titulado “En la vía pública” que da inicio de la siguiente manera: “Estoy sentado en la puerta de mi casa / esperando que pase el fantasma”. Dos versos que no presagian un libro completo; mucho menos uno con motivos amorosos. Sin embargo, ese poema ocupa su lugar en un libro que no tiene un orden casual.

Reeditado por LOM en 1995, con ilustraciones de Mario Toral, “Mal de amor” podría dividirse en tres etapas, o al menos -en palabras de su autor- los poemas se han distribuido siguiendo un orden determinado. En este caso, recorren el mismo ciclo de pasión y desencanto que sufre una pareja de amantes. Al comienzo, los enamorados se consumen el uno en el otro. Luego experimentan el hastío, y ven con mayor claridad la imperfección del ser amado. Finalmente, nadie golpea la puerta y  de a poco el amante se convierte en fantasma, y se tapa con una sábana hasta que un viento terrible vuela las líneas de su cuerpo.

De este modo, todos esos seres que no pertenecen a este mundo, incluida la experiencia de la muerte, son temas centrales en la obra de Hahn. Cuando el amor se acaba “algo sigue masticando / sigue masticando”, y ese vacío continúa poblado de fantasmas.

Las apariciones o los “pre-fantasmas,” como les llama el autor de “Versos robados”, son seres que habitan un mundo que no está a nuestro alcance y en los cuales el escritor dice creer verdaderamente. Estos pre-fantasmas, a través de la observación deciden si vale la pena nacer, puesto que son anteriores a la vida, y pudieran explicar por qué para Oscar Hahn no existen las páginas en blanco, sino que esa página debe tener algo escrito desde antes, algo que viene desde su interior. De tal modo, los dos primeros versos de “Mal de amor” (“Estoy sentado en la puerta de mi casa / esperando que pase el fantasma”) puede que estuvieran esperando a esos pre-fantasmas, que hasta ese momento nada tenían que ver con el amor, y sin embargo, vieron nacer un libro completo.

Este profesor de Literatura Hispanoamericana en la Universidad de Iowa, Estados Unidos, con 74 años de edad y una vasta obra a cuestas, ha sido merecedor del Premio Nacional de Literatura 2012. Poeta chileno a quien se le ha espetado que tiene algo de mago, a quien sus encuentros azarosos (como la legendaria aparición de la sombra de Borges en un hotel) y su pasión por la poesía de los juglares, lo han llevado a escribir sobre la muerte, los fantasmas y el amor, además de temas actuales e igualmente relevantes, hoy nos lega una poesía moderna pero de gran tradición literaria.

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