“La ville merveilleuse”

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http://issuu.com/diarioelcentro/docs/temas_21-10-2012 (Pág. 16)

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Alrededor del 1900, un escritor chileno de 23 años ya se había iniciado en el mundo de las letras. A través de distintos géneros, el joven Francisco Contreras (1877-1933) parte bogando por el modernismo en la escena literaria de la época, influenciado directamente por la figura de Rubén Darío, con quien cultivaría una estrecha amistad.

Un escritor de quien tal vez no se ha hablado lo suficiente. Radicado en Francia desde 1905, es el primero en acuñar el concepto de mundonovismo, a través de una “intuición de lo maravilloso” que ya sería observada por el mismo Alejo Carpentier. Una intuición sobre el resultado entre la teogonía indígena y los mitos españoles.

En 1924 se publica “La ville merveilleuse”, una novela en siete episodios que aparecerá en español en 1927 bajo el nombre de “El pueblo maravilloso”. Libro fundamental que reafirmaría sus ideas largamente expuestas en el diario Mercure de France, de donde sería redactor de la sección “Letras Hispanoamericanas” desde 1911.

Concentrados en la infancia o en la primera juventud, las historias de “El pueblo maravilloso” saben mantener el suspenso y sorprende lo inesperado de sus finales. Los relatos, que pudieran tomarse por cuentos independientes, se mezclan en la medida que sus personajes pertenecen a la misma localidad. Y llama la atención que los protagonistas escogidos para cada historia, sean generalmente los más secundarios del episodio anterior.

“La varillita de virtud” supera el patetismo del personaje del padre alcohólico, para acabar como un refinado cuento de hadas, con el suficiente grado de misterio y oscuridad. De igual modo, “La zorra verde”, donde nos encantamos con ese niño rico que escribe cuentos, manipula lo maravilloso haciendo que estemos atentos al accidente del protagonista. En “La lechuza”, un fantasma blanco pasa agitando los brazos por encima de las cabezas de Benito y Clorinda sin que sepamos qué es realmente. De tal modo,  a través de esos hechos inesperados la realidad pierde su equilibrio y hace dudar a personajes y a lectores, siendo el autor de “La ville merveilleuse” quien nos hace disfrutar sin límites de un pueblo devoto y pagano.

Muerto en 1933 a causa de una aguda tuberculosis,  Francisco Contreras es enterrado en Ribérac, lugar de donde es originaria su esposa. El 2007 sus restos son repatriados, y La Sociedad de Escritores de Chile le rinde homenaje en Santiago. Luego, sus cenizas serían llevadas a Quirihue, su ciudad natal. En el mismo año, LOM reedita “El pueblo maravilloso”, este libro escrito para hablarnos de ese “mundo nuevo”, donde se concentra lo mágico y lo real.

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